Nacimos como un taller familiar, allá por 2005, con manos de oficio y una idea simple: hacer utensilios que aguanten la cocina real, la de todos los días. ¿No es eso lo que hace falta cuando una marca quiere quedarse cerca de la gente?
Con el tiempo, crecimos en capacidad, incorporamos líneas de acero inoxidable y antiadherentes, y sumamos procesos pensados para distribuidores, comercios y hogares que buscan calidad estable. Creemos en la cocina argentina y en las herramientas que la hacen posible.
Nuestra historia: de Barranqueras para todo el país
Empezamos con máquinas básicas, turnos largos y una convicción muy clara: si el producto no resiste, no sale. ¿Cómo crecer sin perder esa exigencia? Manteniendo el control en cada etapa, desde la selección de la materia prima hasta el empaquetado final.
2005 · Taller familiar
El primer paso fue pequeño. La idea, no.
En los primeros años, el trabajo era casi artesanal. Cada pieza llevaba una revisión extra porque sabíamos que el boca en boca iba a definir el camino. Esa lógica sigue viva hoy: si un utensilio no convence en la primera prueba, vuelve al banco de trabajo.
Con el crecimiento llegó una estructura más robusta, más capacidad productiva y un catálogo que se amplió sin perder el cuidado por el detalle. Hoy abastecemos venta mayorista y minorista, con foco en distribuidores que necesitan constancia y respuesta rápida.
Crecimos sin despegarnos del oficio
La expansión hacia acero inoxidable y líneas antiadherentes nos permitió sumar variedad, pero la pregunta siguió siendo la misma: ¿sirve de verdad en una cocina exigente?
Una frase que nos guía
“Creemos en la cocina argentina y en las herramientas que la hacen posible.”
Compromiso con la calidad
No vendemos promesas vacías. Preferimos procesos controlados, materias primas confiables y una atención que responda cuando hace falta. ¿La diferencia? Se nota en la durabilidad, en el tacto y en cómo trabaja cada pieza con el uso diario.
Calidad certificada
Utilizamos materia prima de primera calidad y procesos controlados para garantizar durabilidad, terminaciones prolijas y una performance constante.
Innovación constante
Ajustamos diseños, espesores y formatos para responder a nuevas formas de cocinar, vender y exhibir. Un detalle cambia todo, ¿no?
Cercanía con el cliente
Atendemos consultas, pedidos y cotizaciones con trato directo. Sin vueltas. Sin respuestas frías.
Producción nacional
Fabricamos en Argentina, con mirada local y proyección federal. Eso nos permite sostener tiempos, calidad y disponibilidad.
Nuestra forma de trabajar
“
Orden, cercanía y oficio. Eso sostiene a Di Sarli & Da Silva Artículos.
Si algo no cumple, no sale. Si una consulta entra, se responde. Y si un distribuidor necesita previsibilidad, la construimos con trabajo serio. ¿No es eso lo que hace confianza de verdad?
El equipo que lo hace posible
Somos una empresa familiar con proyección nacional. Cada área suma algo distinto, y todas tiran para el mismo lado: producir mejor, vender con claridad y cuidar la relación con quienes nos eligen.
María Silva
Gerente de producción
Coordina turnos, verifica terminaciones y cuida que cada lote salga parejo.
Carlos López
Ventas mayoristas
Acompaña a distribuidores, arma pedidos y mantiene el ritmo de respuesta.
Ana Rodríguez
Diseño de producto
Ajusta formas, materiales y detalles para que cada pieza funcione mejor.
¿La meta? Seguir creciendo sin perder el trato humano.
¿Hablamos de tu próximo pedido?
Si representás un comercio, una distribuidora o un canal mayorista, podemos ayudarte con un catálogo claro y una cotización rápida. Es simple. Nos contás qué necesitás y te respondemos con propuesta concreta.
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